Todo este tiempo estuve "equivocada" con respecto a la comida.Me angustiaba porque sentía que nada podía saciar mi hambre.
Siempre más, más y cada vez más necesitaba necesitaba de "ese algo" que me llenara.
Y es verdad, nada pudo. Nada puede. Me daba cuenta de que cuando estaba mal realmente, paraba y hacía una desintoxicación.
Era todo lo que necesitaba para poder "volver a vivir" y "no seguir sobreviviendo". Y ahora me dí cuenta de que es "hambre de vivir", de hacer cosas, hacer lo que realmente hay que hacer y cosas por placer.
Sentirme productiva, ya que me estoy desprendiendo cada vez de mi familia, de los problemas de ésta y todo lo relacionado.
Y me dí cuenta de que esto duele, que esto es crecer. Empezar a hacerlo.Así que si no quiero que crezca mi problema, tendré que dejar de comerme todas las preocupaciones insignificantes o agenas.
Tendré que hacer una reprogramación mental y emocional, ya que la palabra dieta la odio!


